jueves, 20 de marzo de 2014

Carta

Papá:
Hace un rato lloraba por vos. Lloraba porque caí con la noticia que me diste el otro día, mientras cenábamos juntos. Yo, feliz, contándote de él. No sé si lo hiciste a propósito, o que carajo. Pero me cayó como una patada. Innecesario, me entendés? No tenías que ser como él, no tenías que seguir sus pasos de hábitos de mierda. No somos lo suficiente para que tengas ganas de seguir vivo? Y tu nieta? Ya no la querés disfrutar? Te lo ruego, en este estado de llanto y enojo, que te cuides. No te quiero perder como al abuelo. Necesito que largues a la mierda ese cigarrillo, que dejes de tomar ese vino horrible que lo único que te puede dar es una cirrosis. Tenés mucho por vivir. Quiero que me veas bailar otra vez, quiero que me sigas felicitando por cada materia que meto, quiero que estés el día que me case, el día que sea licenciada. Por favor no te vayas, no quiero otra pérdida más. Se que se puede tratar, pero esa mierda te come. Te come y nos come a los que estamos alrededor. No seas egoísta. Tenés todo para ser feliz, que aseguro que lo sos, pero te importa un carajo parece. Te importan un carajo los que te rodean. Y eso me da más bronca.

martes, 25 de febrero de 2014

Tata

Te extraño tanto que no te das una puta idea. Parece mentira que el año que viene se cumplen diez años que ese mediodía de mayo decidiste no despertarte. Fue tan feo llegar y ver una ambulancia en la puerta, sabía que algo no estaba bien. Y lloré, te lloré como nunca había llorado por nada. Al principio no caía, trataba de engañarme a mi misma pero fue inutil.
Con el tiempo, empecé a tenerte presente de otra manera, a sentirte en cada momento de mi vida, bueno o malo. A saber que tengo un angelito que me cuida desde arriba, que ve todo y que hace lo imposible por verme bien.
Cada cosa que me sale bien, te la dedico a vos que se que donde sea que estés, ves todo.
Mi tata.


miércoles, 19 de febrero de 2014

Sweet martyrdom.

Es insoportable esto. Cada vez me hace peor. Trato de ignorarlo, que sea algo más en mi vida y no mi vida. Le pongo ganas, trato de no derramar lágrimas pero es imposible. Se ha ido transformando en algo tan importante que se llevó mi humor, mi agenda y mis sentimientos.
Ya no sé que hacer para que no me afecten los resultados, el juego. Mirar el partido es imposible, necesito verlo. Terminó hace una hora y yo sigo insportable. Revolée el celular contra el placard, me peleé con todo el mundo, putée como una condenada.
Me comí un pedazo de chocolate, tomé un vaso de coca, después me comí un postrecito y me bañé. Me duele la cabeza, mucho. Ibuprofeno? Como agua. No me hace nada.
"Qué exagerada sos", me dice mi vieja. No soy exagerada, este sentimiento no lo controlo yo. Me hace mal, siendo una persona que necesita tener controlado TODO, saber que hay un aspecto con mucha presencia en mi vida que no puedo controlar. Que depende de 10 hijos de puta. Digo 10, porque EL no es blanco de ningún tipo de puteada. Qué le puedo pedir? Si no fuera por el, nuestros goles eran cero. Él volvió, como volvió en esa etapa oscura de nuestro fútbol, luego de ser echado por alguien que "quería un equipo rápido". Ojalá te mueras sufriendo, mal nacido.
Después de todas estas palabras que vomité, creo que me siento mejor. Pero necesito aislarme del mundo para calmarme, sino todos van a ser objeto de mi (mal) humor, y no lo merecen.
Me duele en el alma ver que el mejor DT de River no puede encontrar el equipo, o bien, no tiene armas para terminar de cerrar al equipo en lo que a medio respecta. La delantera es una maquinita (Máquina hay una sola, igualmente), pero es increíble el agua que hacen la mayoría de los volantes. Son buenos jugadores? Claro que sí. Pero si pones piezas de rompecabezas que no encajan, el rompecabezas no queda armado.
Por favor, lo unico que quiero es ver a River campeón, y quemar la Bomb*nera.

jueves, 2 de enero de 2014

El final es en donde partí

Es un poco tarde para hacer una autocrítica y ver todo lo que paso en el último año. No tengo de que quejarme. Empecé de la mejor manera, con mis dos mejores amigas en un fiestón de la puta madre, y recontra re escabiada. A los pocos días, encaramos un viaje que si bien no duró mucho, fue genial en todo aspecto. Incluyó el 2 a 0 a B*ca y noches espectaculares.
Al volver, encaré la planificación del año más movido de mi vida hasta ahora. Quise hacer todo, pero no pude. En febrero volvían los ensayos y los entrenamientos. En julio tuve que elegir, y ya me había comprometido tanto con el baile, sumado a que el nuevo grupo de hockey no ayudaba mucho, tomé la decisión de dedicarme de lleno a bailar.
Arranqué el primer año de la carrera, en el cual confirmé muchas veces que esto es mi vida, a lo que yo me quiero dedicar. Tuve los primeros "pacientes", quienes confiaron en mi plenamente y cada vez que alguno de ellos me agradece, no tiene precio.
En abril, nació ella, que fue por lejos lo más lindo de este año. A fin de ese mes, me decidí para encarar lo que quería hacer, y aunque me faltó un poquito, me saqué una mochila de 17 kgs de encima. Nunca pensé que iba a poder hacerlo, lo intenté tantas veces que pensé que toda mi vida iba a ser así.
La facultad la arranqué con todo y después decaí. La inexperticidad me hizo anotarme en más materias de las que podía hacer, termine muy cansada y llego octubre y yo ya no podía con mi vida.
En lo laboral, no tengo de que quejarme. El proyecto que encaré ya lleva seis meses y ojalá continúe. No hay nada más lindo que ser tu propio jefe.
Por otro lado, remarco que mi vida amorosa fue rarísima. Terminé con una relación de mucho tiempo, muy fuerte y tuve otra de algunos meses, que por más que quise, nunca pude querer tanto como la otra parte. Posteriormente, una relación fugaz que terminó igual.
Al final del año, por noviembre, se abrió un poquito una ventana. Una sonrisa, un sostén que me gusta que esté conmigo. Un rayito de luz.
No le puedo haber pedido nada más a este año. El 2014 depende de mí. Salud.

miércoles, 20 de noviembre de 2013

Mi propio cielo

Mi cielo lleno de nubes rojas y blancas
Hecho de cantos y banderas, de aliento
Mi cielo lleno de gente, goles y festejo
Con personas unidas con un fin común

Sueño con llegar al punto máximo
El punto de gritar hasta no sentir
Que existe algo como la voz
Si total, lo deje todo para decirte

Quiero verte corriendo, danzando
Celebrando bajo la lluvia la gloria
El júbilo sin fronteras, sin restringirse
Sonreír, porque pudimos lograrlo

Tus colores, tu historia, tu alma
Mi sueño, volverte a ver así
No volver a derramar otra lágrima
De tristeza, solamente de alegría

Poder abrazarme con ellos
Los locos que sienten esto
Poder volver a gritar de nuevo
"Te quiero, River campeón"


lunes, 8 de abril de 2013

Cambio de ruta

'Necesito un cambio' se escucha por el departamento de una pareja veinteañera. Por que será que vivimos necesitando cambiar? Al menos en mi caso, me aburre lo estático. Y me aburrí de vos. Me aburrí de siempre lo mismo, de que no seas quien fuiste en un principio, de que me hayas vendido quien no eras. Te revelaste de un momento para el otro, y cambiaste lo que yo pensé era tu esencia. Desde ahí ya nada fue igual, quise sostenerlo en el tiempo, no tirar estos dos años (que dentro de todo lo malo, rescato excelentes, muy buenas y buenas cosas) por la borda. Pero exploté.
Yo también cambié. Cambiamos los dos, nos conocimos de chicos, con planes de vida totalmente distintos a los que tenemos ahora, con situaciones distintas, con mundos distintos. Vos con un futuro incierto, perdido en tu limbo de depresión todavía. Traté de estar ahi para vos, porque sentí la necesidad de acompañarte. Pero me di cuenta que podes prescindir de mí perfectamente, que no soy tu mamá ni soy tu hermana, que no soy tu amiga ni soy tu abuela. Fui tu novia, tu compañera, pero ya no quiero acompañarte más. No estoy mal, cosa que me llama poderosamente la atención.
Puede ser, que finalmente, pude lograr lo que venía buscando: un cambio de ruta.

jueves, 28 de febrero de 2013

LV

Ya falta poquito. En breve venís. Hoy la escuchaba a tu mamá, diciendo 'Lola ya pesa 2.900 kg, va a ser obesa'. Yo te voy a proteger, yo no voy a dejar que te corrompan, que hagan lo que quieran con vos. La tía te va a llevar a Mc Donald's, te va a ayudar, no te va a juzgar jamás, y sobre todo, te voy a escuchar siempre. Quizás este mes nazcas, quizás este mes me des la alegría de verte. Me das la fuerza para seguir, Lolita.